Bitácora Ubiqua: somos una pequeña familia, madre, padre e hijo compartiendo reflexiones y experiencias, que esperamos de alguna manera puedan llegar a sus vidas de manera positiva. continúa
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Los niños imitan...
Enviado por Claudia Alexandra el Mié, 02/10/2010 - 17:39.Alguna vez se ha encontrado con situaciones donde su hijo repite sus mismas frases, o ha realizado algún movimiento similar o ha respondido de la misma manera a como usted lo hace?
Será que nuestros hijos son a imagen y semejanza nuestra? Quizás pensar en ésto o darnos cuenta de ésto resulte anecdótico pero también puede ser dramático, depende de lo que imite. No podemos evitar que algo de nosotros esté en el comportamiento de nuestros hijos.
Carta de un hijo a todos los padres del mundo
Enviado por Camilo Andres el Mar, 11/18/2008 - 11:46.
- No me des todo lo que pido. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
- No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.
- No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
- Cumple las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo, pero también si es castigo.
- No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir mejor con los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor que los demás, seré yo quien sufra.
- No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decide y mantén esa decisión.
- Déjame valerme por mí mismo, si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
- No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por tí, aunque sea para sacarte de un apuro, me haces sentir mal y perder la fe en lo que me dices.
- Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el "por qué" lo hice. A veces ni yo mismo sé.
- Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de tí y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
- No me digas que haga una cosa y tú no la haces.
- Yo aprenderé y seré siempre lo que tú hagas aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no lo hagas.
- Enséñame a amar y a conocer a Dios, no importa si en el colegio me quieren enseñar, porque de nada vale, si yo veo que tú ni conoces ni amas a Dios.
- Cuando te cuente un problema mío no me digas: "No tengo tiempo para boberías" o "eso no tiene importancia", trata de comprenderme y ayudarme.
- Quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir aunque tú no creas necesario decírmelo.